Ciudad Cooperativa Cruz Azul, Hidalgo – En una ceremonia privada, los restos mortales de Don Guillermo Álvarez Macías, considerado el “Paladín del Cooperativismo”, y de su esposa, la señora Carmelina Cuevas de Álvarez, fueron exhumados de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, recinto que fuera su morada por décadas.
Fuentes cercanas a la parroquia ubicada en el corazón del núcleo cooperativo confirmaron que la familia Álvarez Cuevas llevó a cabo el retiro de los restos tras completar los trámites legales y eclesiásticos correspondientes. Aunque la información se manejó con hermetismo, se sabe que el traslado fue una decisión directa de los familiares, buscando un nuevo destino para el descanso final de la pareja.
Durante años, este templo fue punto de homenaje por parte de socios y trabajadores, quienes veían en este lugar el vínculo físico con el hombre que transformó el destino de la región.

Semblanza: El legado del Paladín del Cooperativismo
Hablar de Guillermo Álvarez Macías es referirse al arquitecto del cooperativismo moderno en México. Su gestión no solo consolidó a La Cruz Azul S.C.L. como una potencia industrial, sino que elevó el modelo social a un nivel de bienestar integral para sus integrantes.
- Fundación del Núcleo Cruz Azul: Bajo su liderazgo, la cooperativa dejó de ser solo una fábrica para convertirse en un ecosistema social que incluyó escuelas, servicios médicos y centros recreativos.
- Visión Humana: Se le recuerda por priorizar la dignidad del trabajador, promoviendo la idea de que la riqueza de una empresa debe distribuirse equitativamente entre quienes la generan.
- Impulsor Deportivo: Fue pieza clave en la transición del Club Deportivo Cruz Azul al profesionalismo, llevándolo a la Ciudad de México y convirtiéndolo en uno de los equipos más grandes del país.

Un cambio de ciclo
La salida de los restos de Don Guillermo ocurre en un contexto de transformación profunda para la institución que él ayudó a forjar. Con este traslado, se cierra un capítulo histórico en la geografía espiritual de Ciudad Cooperativa, dejando atrás el sitio donde se le rindieron innumerables guardias de honor y homenajes póstumos.
Hasta el momento, la familia no ha emitido un comunicado oficial sobre el destino final de los restos, aunque se reitera que el proceso se realizó bajo el más estricto respeto a la memoria de quien fuera el guía moral de la Cooperativa durante gran parte del siglo XX.
































