“Necesito presentarlo con el Ministerio Público” dice elemento estatal
ATOTONILCO DE TULA. — Elementos de la Policía Estatal de Hidalgo volvieron a vulnerar la libertad de expresión y los derechos humanos al impedir con agresiones físicas la labor informativa, además de confiscar el equipo de trabajo de Francisco Reyes Gonzales, reportero de TV Azteca, mientras realizaba la cobertura de un operativo en la comunidad de La Cañada.
Bajo el argumento de que realizar grabaciones —incluso a distancia— interfiere con las diligencias oficiales, los agentes despojaron al reportero de su cámara y tripié, sumando empujones y jalones para impedir que el comunicador realizara su trabajo.
Este incidente se suma a una lista de atropellos cometidos por la corporación en contra de comunicadores en la entidad.
Es la segunda ocasión en menos de un mes que la Secretaría de Seguridad Pública Estatal recurre al “decomiso” arbitrario de herramientas de trabajo para impedir la documentación de la actividad policial.
Un patrón de violencia sistemática
La actuación de la Policía de Hidalgo ha sido señalada reiteradamente por organismos de derechos humanos y gremios periodísticos debido a su constante hostilidad. Entre los antecedentes más recientes destaca:
- 12 de febrero de 2026: Agresión física y robo de equipo al reportero J. Alejandro Torres Castañeda, en la cobertura de los conflictos en Ciudad Cooperativa Cruz Azul.
- Caso actual: Restricción de acceso a la información, confiscación de equipo de trabajo y agresiones físicas en Atotonilco de Tula, a pesar de que no se invade el lugar asegurado ni se entorpece el trabajo de la policía.

En el video del momento de la cobertura, se observa que Francisco Reyes está grabando a distancia, cuando un elemento de policía Estatal identificado como Ismael, se acerca al reportero y lo amenaza con llevarlo con el ministerio público, Fue hasta ese momento que da la orden de poner una patrulla como acordonamiento en el camino.
Ahí es cuando lo despoja de su equipo y lo empieza a empujar paraque se aleje, además de jalarlo para presentarlo ante el MP.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido una postura oficial que justifique el protocolo de retiro de equipo, acción que atenta directamente contra el derecho a la información y el libre ejercicio del periodismo en el estado.
































