* Arqueólogos del INAH trabajan en el rescate de vestigios en el Frente 4, buscando robustecer investigaciones iniciadas hace cuatro décadas.
Por: José Alejandro Torres Castañeda
Atotonilco de Tula, Hidalgo. – Las obras de construcción del Tren México-Querétaro han abierto un capítulo crucial para la arqueología del Altiplano Central. En el sector denominado “El Venado”, ubicado en la convergencia de Atotonilco de Tula, Tepeji del Río y Tula de Allende, un equipo interdisciplinario del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realiza trabajos de salvamento en un área de 550 metros cuadrados.
El objetivo principal es validar y ampliar los registros de la célebre arqueóloga Guadalupe Mastache, quien en los años 80 documentó la importancia de este sitio. Según el INAH, se estima que la ocupación en “El Venado” abarca desde el periodo Clásico tardío hasta el Posclásico Tardío.
Un rompecabezas entre surcos de siembra
La labor no ha sido sencilla. Los arqueólogos se enfrentan a un sitio que fue alterado drásticamente en la década de los 80, cuando pobladores locales utilizaron maquinaria pesada para nivelar el terreno con fines agrícolas. Pese a este “arrasamiento” previo, el equipo de 30 trabajadores ha logrado recuperar:
- Material cerámico: Fragmentos de cajetes, cuencos, tecomates y ollas.
- Arte rupestre: Presencia de petrograbados que indican una importancia ritual o territorial.
- Evidencia transcultural: Figurillas que sugieren una transición entre la influencia teotihuacana y la posterior.
El mapa del rescate
Este esfuerzo forma parte de una estrategia mayor. Desde septiembre de 2025, el INAH concluyó un recorrido pedestre de los 232 kilómetros de la ruta ferroviaria, detectando 141 sitios con elementos culturales. De estos, 31 requieren atención prioritaria, destacando dos puntos críticos:
- Frente 4: “El Venado” y el ejido de Zaragoza.
- Frente 5: Un tramo de 11 kilómetros que bordea la Zona Arqueológica de Tula, destinado a profundizar el conocimiento sobre la cultura tolteca.

Las excavaciones y sondeos actuales determinarán con precisión la cronología de estos asentamientos, asegurando que el avance de la infraestructura moderna no borre las huellas de las civilizaciones que dieron forma al México antiguo.
Hallazgos en Zaragoza: El rostro habitacional del salvamento
Como parte de los trabajos preventivos en el Frente 4, los arqueólogos han puesto especial atención en un segundo punto crítico ubicado en el Ejido de Zaragoza. A diferencia de las estructuras monumentales o ceremoniales que suelen acaparar la atención, los vestigios en Zaragoza ofrecen una ventana a la vida civil y doméstica.
Este descubrimiento es vital para comprender la estructura social de la región, pasando de los grandes centros de poder a la organización de las familias antiguas. En nuestra próxima edición, profundizaremos en los detalles técnicos de estas excavaciones y los objetos de uso diario recuperados en las viviendas de Zaragoza.
































