Por; J. Alejandro Torres Castañeda
Tula de Allende, Hidalgo. – Representantes del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano tanto de Hidalgo como de Tlaxcala, acudieron este viernes 27 de febrero, a las instalaciones de la fiscalía general de la República (FGR) tras ser notificados de procesos penales en su contra. Los líderes agrarios calificaron estas acciones como una “represión sistémica” derivada de las movilizaciones y bloqueos realizados en noviembre pasado en el Arco Norte.
Rubén Corona Hernández, representante del Frente en Hidalgo, señaló que la fiscalía busca imputarles delitos por las protestas donde exigían precios justos para sus granos. “Estamos seguros de que es una persecución política. Tenemos miedo a las represalias, pero tenemos más amor a nuestro campo”, afirmó Corona, quien subrayó que la lucha principal es por un precio de garantía de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz, basado en costos de producción más un 30% de utilidad.
El “Dumping” y la agonía del campo
Por su parte, Emilio Taboada, vocero de los productores en Tlaxcala, explicó que el sector enfrenta una crisis sin precedentes debido a la importación desmedida de maíz transgénico. Denunció que las transnacionales realizan prácticas de “dumping”, saturando el mercado con grano extranjero barato, lo que desploma el precio nacional y deja a los campesinos locales con pérdidas de hasta 3,000 pesos por tonelada.
“No es posible que sembremos caro y vendamos barato. La cosecha está paralizada; el maíz se está quemando en el campo y las mazorcas se caen porque no hay mercado”, lamentó Taboada.
Un llamado a la Presidenta
Los agricultores señalaron que, a pesar de múltiples mesas de trabajo con la Secretaría de Gobernación y Agricultura, los acuerdos no se cumplen. Hicieron un llamado directo a la Dra. Claudia Sheinbaum para que escuche la realidad del sector rural, ante la falta de acercamiento de la Secretaría de Economía para la renegociación del T-MEC.
“No somos ciudadanos de segunda. No queremos migajas ni limosnas, queremos ser productivos”, enfatizó Taboada, quien también exigió seguridad en las carreteras ante la desaparición de “hombres camión” que transportan sus productos.
El campo mexicano no pide caridad. El argumento de Emilio Taboada contundente: la inflación no es culpa del campesino. Mientras al productor se le paga una miseria, las grandes harineras mantienen márgenes de utilidad de hasta el 500%. La narrativa de que subir el precio al productor encarece la canasta básica es, según los datos del frente, una falacia técnica que solo beneficia a los grandes capitales.
Criminalizar a los 28 millones de mexicanos que viven de la tierra es un error histórico. dijeron los representantes: “Una nación no puede depender de países extranjeros para su alimentación”. Si no hay empatía social y voluntad con el campo y frenar el dumping, “el campo no es un gasto, sino nuestra única garantía de supervivencia”.
































