Un grupo de más de 120 transportistas del Sindicato Felipe Ángeles (Sección Tula) inició este lunes un paro total de labores en las obras de revestimiento del canal viejo Requena. La medida de presión surge tras el impago de 30 millones aproximadamente por el servicio de acarreo de materiales por parte de la empresa IROL Corporativo, encargada del contrato adjudicado por CONAGUA.
Desde las 8:00 a.m., los trabajadores detuvieron sus unidades para denunciar una situación que afecta directamente a cerca de 700 personas, sumando a las familias de los operarios. Los manifestantes señalan que, a pesar de haber cumplido con el acarreo de materiales (tepetate, piedra, grava y arena) a lo largo de 39 kilómetros de obra, la empresa constructora ha incumplido con los pagos acordados.
“La economía de nuestras familias está totalmente devastada. Hemos estado laborando estos tres meses sin cobrar, pero hoy tomamos la determinación de parar para hacer presión”, declaró uno de los integrantes del movimiento.
Los transportistas hicieron un llamado enérgico a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), dependencia federal responsable de la obra, recordando que al inicio de los trabajos se aseguró que el recurso estaba garantizado.
A pesar del impacto económico, los integrantes del sindicato enfatizaron que su protesta es totalmente pacífica. Han decidido no bloquear vías de comunicación ni afectar a terceros, limitándose exclusivamente a detener la actividad en la zona de la obra, la cual se encuentra ya en su etapa final de ejecución.

Hasta el momento, ninguna autoridad federal ni representante de IROL Corporativo se ha acercado a entablar una mesa de diálogo, lo que los trabajadores interpretan como una “falta de interés” hacia la problemática laboral.
Exigencias principales:
- Liquidación inmediata de los tres meses de adeudo por concepto de acarreo.
- Intervención de CONAGUA para fiscalizar el destino de los recursos pagados a la constructora.
- Garantías de cumplimiento del contrato con el Sindicato Felipe Ángeles antes de la conclusión de la obra.
Los transportistas advirtieron que permanecerán “bajo el rayo del sol” en el sitio de la obra hasta recibir una respuesta concreta y el pago de sus salarios devengados.
































