ATOTONILCO DE TULA, HGO. – Hartos de lo que consideran promesas incumplidas y daños colaterales, habitantes de las comunidades de El Portal y San José mantienen un bloqueo total en los accesos de construcción del Tren México-Querétaro. El cierre se concentra en el kilómetro 61+800 del Tramo III, donde los vecinos impiden el paso de maquinaria hasta recibir garantías por escrito.
Las demandas: Agua, seguridad y caminos
Encabezados por Francisco Moreno, delegado de El Portal, los manifestantes denuncian que la megaobra ferroviaria ha deteriorado su calidad de vida. Entre las exigencias principales destacan:
Crisis Hídrica: Perforación de un nuevo pozo, debido a que el sistema actual se contaminó presuntamente por los trabajos de la vía.
Riesgo de Derrumbe: Construcción inmediata de un muro de contención y barda perimetral en la iglesia del Señor de los Milagros, donde el terreno presenta desestabilización y deslizamientos.
Infraestructura Básica: Pavimentación de siete calles, electrificación de la vía “El Venado” y reparación de puentes.
Campo Olvidado: Recuperación del acceso a 36 hectáreas de cultivo, incomunicadas desde la inundación de 2021 tras el desborde del río Tula.

Un historial de omisiones
Los inconformes señalaron que esta no es una petición nueva. Según los pobladores, desde el inicio de la actual administración entregaron sus solicitudes de mitigación a la secretaria Martha Monterrubio, sin obtener respuesta. Los daños acumulados no solo provienen del tren, sino de obras federales previas como los túneles emisores y la planta tratadora.
”No nos vamos a quitar hasta que veamos las máquinas trabajando en el muro de la iglesia y la pavimentación de las calles”, advirtieron los manifestantes.
Mañana, reunión clave

Tras la intervención de Gasuri Mota Licona, se pactó una mesa de diálogo para este martes 12 de mayo a las 9:00 horas en la presidencia municipal. En el encuentro participará la alcaldesa Joselyn Tovar y representantes de la Secretaría de Gobernación federal.
Pese al anuncio de la reunión, el bloqueo permanece activo. Los vecinos aseguran que la confianza se ha roto y solo liberarán los accesos cuando los compromisos se traduzcan en hechos concretos.
































