- Habitantes de Tula, Hidalgo piden a los responsables de la obra hidráulica estatal veneficios para la comunidad.
- Acusan que la zona está rodeada de proyectos millonarios mientras ellos llevan 50 años sin agua potable ni drenaje.
Tula de Allende, Hidalgo.– Con reclamos por la histórica falta de agua potable, drenaje y ante el fundado temor de quedar incomunicados, vecinos de La Redonda se manifestaron y encararon a los responsables de la obra de colectores marginales que ejecuta la Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado (CEAA) en la región de Tula.
Alrededor de 20 habitantes se concentraron sobre la brecha que funciona como el principal acceso a la comunidad. Su exigencia central es clara: garantías por escrito de que los trabajos no dejarán incomunicadas a las familias y el compromiso de que cualquier daño a la infraestructura comunitaria será reparado de forma inmediata.
Durante la protesta y el recorrido por la zona, los pobladores reprocharon que durante décadas distintos proyectos federales y estatales han atravesado sus terrenos sin dejar un solo beneficio para quienes habitan el sector.

“Nuestros abuelos hicieron estos caminos”
Uno de los voceros de la comunidad, Román Santos, recordó que el asentamiento tiene cerca de 50 años de antigüedad y todavía padece un severo rezago social.
“Aquí han pasado varios proyectos y no nos apoyan. Estos caminos los hicieron nuestros abuelitos”, expresó con indignación frente a los trabajadores y representantes de la constructora.
El habitante detalló que apenas en enero pasado algunas viviendas lograron acceder al servicio de energía eléctrica, mientras que el agua potable y el drenaje continúan siendo una deuda histórica para la comunidad. Los vecinos insistieron en que, si el gobierno va a utilizar sus caminos y afectar la tierra para desarrollar una obra hidráulica de gran magnitud, lo justo es que también se traduzca en infraestructura básica para la población local.
El proyecto: Sanear el río Tula
De acuerdo con especificaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los colectores marginales forman parte del plan integral de saneamiento del río Tula. El objetivo técnico es captar las descargas sanitarias urbanas e industriales que actualmente caen de forma directa al afluente.
Esta infraestructura conducirá las aguas residuales hacia un cárcamo de bombeo ya construido a la orilla del río en la colonia 16 de enero, desde donde serán enviadas a la planta de tratamiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicada en las cercanías de la termoeléctrica “Francisco Pérez Ríos”.
Autoridades prometen reparar daños
Durante el diálogo con los manifestantes, el ingeniero Isidro Reyes, encargado de la obra por parte de la Comisión Estatal del Agua, intentó calmar los ánimos y aseguró que los trabajos no buscan perjudicar a los colonos.
“No es malestar, es ponernos de acuerdo para que cualquier daño que se haga se repare de inmediato”, matizó el responsable, descartando una confrontación mayor.
Asimismo, afirmó que al término de la obra —proyectada para concluir en agosto— el camino “quedará exactamente igual”. El ingeniero también informó que el titular de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Tula (CAPYAT) acudió al sitio para comenzar a revisar alternativas técnicas que permitan dotar de red hidráulica a este sector.
Entre el rezago y las obras millonarias
Para los habitantes de La Redonda, la situación es insostenible. Recordaron que su comunidad ha sido impactada por:
- La ampliación del río Tula (cuyas afectaciones de tierra acusan que aún no se las pagan).
- El paso de gasoductos.
- Proyectos ferroviarios anteriores y los nuevos trazos del tren de pasajeros.
A pesar de convivir con esta infraestructura estratégica y millonaria, las familias siguen viviendo entre el polvo y sin servicios esenciales. Advirtieron que no buscan el conflicto, pero no permitirán el avance de las máquinas si no se firman acuerdos concretos que beneficien directamente a la comunidad































