* Víctor Manuel Velázquez explicó que el coque mexicano rebasa el límite técnico y ambiental al superar 7% de azufre, lo que imposibilita su consumo íntegro, por lo que tienen que importar este combustible.
PACHUCA, HGO. — El coque de petróleo producido por Petróleos Mexicanos (Pemex) en la recién inaugurada coquizadora de Tula no es apto para consumirse de forma directa y exclusiva en los hornos cementeros, debido a que rebasa los parámetros de calidad técnica y las regulaciones ambientales vigentes.
Así lo dijo la tarde de este lunes Víctor Manuel Velázquez Rangel, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa La Cruz Azul, durante una rueda de prensa conjunta con el gobernador de Hidalgo donde se presentó la reactivación de su planta en Tula de Allende.
Al ser cuestionado sobre si la cementera utilizará el insumo generado en la refinería Miguel Hidalgo, Velázquez precisó que el producto nacional excede los umbrales seguros de concentración química:
“Nosotros tenemos un consumo en todas las plantas… nuestro principal combustible es el coque de petróleo, pero el coque nacional tiene niveles de azufre superiores a 7%. Entonces, toda la industria nos vemos en la necesidad de importar cierta cantidad de coque para hacer una mezcla y que en nuestra inyección a los hornos no nos produzca pues bueno, variaciones en la operación”, puntualizó.
El directivo matizó que la cercanía representa una ventaja logística para plantas como Tula, Puebla o Aguascalientes, aunque condicionada estrictamente a la formulación de mezclas con producto extranjero de bajo azufre.

Radiografía técnica: El reto del coque en México
- Impacto en hornos y normas: En la industria del cemento, el coque de petróleo (petcoke) es la principal fuente de energía térmica por su alto poder calorífico. Sin embargo, concentraciones de azufre superiores a 5%–6% generan problemas de corrosión acelerada, acumulación de incrustaciones de sulfatos en los precalentadores del horno e incrementan las emisiones de dióxido de azufre ($SO_2$), obligando al uso de coque importado de bajo azufre (1% a 3%) como amortiguador.
- Origen pesado del crudo: La producción de Pemex proviene mayoritariamente de crudos pesados tipo Maya, caracterizados por un alto contenido de metales pesados (níquel y vanadio) y azufre residual concentrado en las fracciones de fondo de barril.
- Dependencia comercial: Aunque la producción nacional de coque se ha incrementado significativamente en el Sistema Nacional de Refinación (con aportes de Tula, Cadereyta, Madero y Olmeca), México mantiene una balanza deficitaria en calidades de bajo azufre, importando millones de dólares anuales principalmente desde refinerías de la costa del Golfo de Estados Unidos.
































