Por: Redacción Noticiero Retrovisor
TULA DE ALLENDE, HGO. – La madrugada de este miércoles 20 de mayo, se confirmó el fallecimiento de Guillermo “Billy” Álvarez Cuevas, a los 80 años de edad. Quien fuera uno de los hombres más poderosos de la industria cementera y del fútbol mexicano, aun no hay información oficial de los familiares, pero se sabe que su deceso fue tras complicaciones de salud que se habrían agravado en los últimos meses, marcando el cierre definitivo de uno de los capítulos más complejos y polémicos en la historia del cooperativismo nacional.

El deceso del exdirector general de la Cooperativa La Cruz Azul ocurre tiempo después de haber sido detenido en la Ciudad de México por la fiscalía general de la república (FGR).
Cabe destacar que, el 22 de abril, cobró fuerza el rumor en círculos cooperativistas de que Álvarez Cuevas había sido liberado, ya que cambiaron su media cautelar para continuar su proceso bajo arraigo domiciliario, debido al avanzado deterioro de su condición médica, una versión que generó especulaciones sobre su estado de salud.
Una paradoja del destino: El deceso frente a la Asamblea General
El fallecimiento de Álvarez Cuevas se da bajo una notable paradoja del destino y los tiempos corporativos. Su muerte ocurre a las puertas de que, hoy 30 de mayo, los socios de La Cooperativa La Cruz Azul S.C.L. se reúnen en la Ciudad de México para celebrar la Asamblea General Ordinaria de este año.
En dicha sesión, que se perfila como un momento importante para el futuro de la organización, la agenda contempla decisiones de alta trascendencia política e industrial. Entre los puntos principales, Víctor Velázquez Rangel buscará su reelección como presidente del Consejo de Administración; asimismo, se pondrá sobre la mesa el posible nombramiento como director general, una figura que precisamente ostentó “Billy” Álvarez durante más de tres décadas.
El contraste entre el entierro de una era y la consolidación del nuevo grupo en el poder marca de forma definitiva esta coyuntura.
Del esplendor industrial al ocaso legal
Nacido en el seno de una familia históricamente ligada al progreso de la planta en Jasso (hoy Ciudad Cooperativa Cruz Azul, Hidalgo), “Billy” Álvarez heredó el mando de una organización emblemática. Asumió la Dirección General en 1988, consolidando un control absoluto que se extendió por más de treinta años.
Bajo su administración, la cementera expandió su presencia nacional, y el Club Deportivo Cruz Azul vivió una época de enorme opulencia, aunque también marcada por severas sequías en la cancha que terminaron por desgastar su relación con la afición y los propios socios.
El principio del fin de su era comenzó en el año 2020, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló sus cuentas, lo que derivó en órdenes de aprehensión federales y una ficha roja de la Interpol. Tras su detención, la defensa jurídica de Álvarez Cuevas había insistido constantemente en la obtención de medidas de prisión domiciliaria, argumentando un severo deterioro de su salud a causa de padecimientos crónicos como diabetes avanzada e hipertensión.
Un legado de fracturas en Hidalgo
Para la región sur del estado de Hidalgo, el nombre de Guillermo Álvarez Cuevas está intrínsecamente ligado al auge de la comunidad cementera, pero también a las profundas divisiones internas, los choques de grupos disidentes y los litigios que hasta el día de hoy mantienen en incertidumbre la estabilidad laboral y social de las plantas productoras de la Cooperativa.
Con su fallecimiento, se extingue la acción penal directa en su contra, pero quedan abiertas las profundas secuelas financieras y sociales del conflicto legal que dejó tras de sí. En las próximas horas se espera que familiares y excolaboradores cercanos den a conocer los detalles sobre los servicios funerarios del exdirectivo.































