- Anuncian la suspensión de actividades a partir del próximo lunes ante la falta de respuestas a sus demandas.
- El gremio exige acciones contra los robos y las extorsiones, infraestructura digna y condiciones fiscales equitativas.
PACHUCA, HIDALGO 23 de octubre de 2026.— Bajo la consigna “¡México no aguanta más!”, Noe Paredes Meza, delegado en Hidalgo de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), anunció que cinco asociaciones y la Cámara de transportistas de Hidalgo realizarán un paro nacional indefinido a partir del próximo lunes 26 de octubre, ante la falta de respuestas formales y satisfactorias a sus demandas.
La conferencia se realizó de manera simultánea en todo el país, con la participación de cada uno de los delegados de la CANACAR en los estados y con el respaldo de asociaciones y organismos del autotransporte, quienes acordaron presentar un frente común para exigir soluciones a los problemas que amenazan la seguridad, la competitividad y la continuidad de esta actividad estratégica para México.
Durante su intervención, el delegado de la CANACAR en Hidalgo, advirtió que el sector enfrenta una situación insostenible por la inseguridad en las carreteras, los robos de unidades y mercancías, las extorsiones, el cobro de piso, las detenciones injustificadas, el deterioro de la infraestructura carretera y la sobrerregulación, además de presiones económicas que comprometen la operación de las empresas y miles de empleos.
El delegado subrayó que el autotransporte ha mantenido su compromiso con el país, incluso durante emergencias sanitarias y fenómenos naturales, garantizando el traslado de medicamentos, alimentos y productos esenciales. Sin embargo, señaló que no es posible continuar trabajando bajo condiciones que ponen en riesgo a operadores, empresas y mercancías.
Entre las principales exigencias del pliego petitorio destacan:
Una mayor presencia de autoridades en los corredores de riesgo y mesas de coordinación con gobiernos estatales y municipales, la regulación de grúas y corralones, tarifas máximas transparentes, cobros desglosados y mecanismos efectivos de queja.

También exigen mayor inversión, mantenimiento y rehabilitación de carreteras para garantizar traslados seguros y eficientes, mayores estímulos fiscales como la actualización a 420 millones de pesos el límite de ingresos para acceder al estímulo por pago de peajes, manteniendo el acreditamiento de hasta 50% de esos gastos.
Asimismo, en el pliego petitorio, solicitan homologar el registro electrónico con la bitácora de conducción prevista en la NOM-087 y reconocer las particularidades de los recorridos de largo itinerario y frenar disposiciones estatales y municipales que generen sobrerregulación y sobrecostos.
Finalmente, los transportistas hicieron un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al Poder Legislativo para revisar las medidas que afectan al sector y establecer soluciones concretas.
“No queremos detener a México. Queremos que México nos escuche”, es el mensaje central del gremio, que advierte que una interrupción prolongada podría afectar las cadenas de suministro, el abasto de mercancías y combustibles, así como los precios que pagan las familias mexicanas.
El sector reiteró que su objetivo es evitar ese escenario mediante respuestas oportunas, pero sostuvo que la inseguridad, las extorsiones y el incremento de los costos de operación ya no pueden normalizarse.
Las Cámaras Nacionales y Asociaciones de transportistas que se suman al paro nacional de actividades del sector, agrupa a un solo bloque, integrado por CONATRAM, ( Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos, A.C.); CANACAR (Cámara Nacional del Autotransporte de Carga); FEMATRAC (Federación Mexicana de Asociaciones de Transportistas, A.C.); AMOTAC, (Alianza Mexicana de Organización de Transportistas, A.C.) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales A. C. (INDECO).

































