- El equipo, con inversión federal de más de 38 mdp junto con tres unidades más, comenzó a ser ensamblado en San Pedro Nextlalpan tras dos meses de demora.
TEPETITLÁN, HGO. — A la orilla de la presa Endhó, en la comunidad de San Pedro Nextlalpan, comenzó el proceso de ensamblaje de la primera de cuatro desmalezadoras acuáticas comprometidas por el gobierno federal para contener la crisis ambiental generada por el lirio acuático. La embarcación, importada desde China en un contenedor marítimo arribó a la presa el pasado 3 de octubre, tiene programado un periodo de armado y pruebas técnicas de 15 días antes de iniciar operaciones en el embalse.
De acuerdo con las especificaciones técnicas del fabricante, la máquina fue construida en septiembre de este año para trabajos pesados en cuerpos de agua críticos. Su operación integra cuchillas frontales y laterales sumergibles de profundidad regulable, una cinta transportadora frontal que retira maleza sumergida, algas y basura, así como una tolva de almacenamiento y un mecanismo de descarga rápida para orilla, camiones de volteo o barcazas auxiliares.
Compromiso con demora
El paquete de cuatro embarcaciones forma parte de una licitación operada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por un monto de 38.3 millones de pesos, complementado con combustible provisto por Petróleos Mexicanos (Pemex). No obstante, la maquinaria llega con dos meses de rezago respecto a las fechas comprometidas con los comités ribereños, que esperaban el inicio de los trabajos a finales de agosto o durante septiembre. Las autoridades federales atribuyeron la tardanza a contingencias climáticas y saturación en puertos asiáticos.

Durante las semanas de espera, delegados y habitantes de municipios como Tepetitlán, Tula de Allende y Tezontepec de Aldama recrudecieron sus reclamos ante la proliferación descontrolada de la plaga de moscos Culex, derivada de la cobertura de lirio sobre más del 80% de la presa. En planteles educativos locales, directivos han señalado afectaciones directas en las aulas por picaduras continuas, mientras las familias catalogan las fumigaciones institucionales como insuficientes.
Alerta en parcelas agrícolas
A la par del arribo de la maquinaria, surgió una nueva inconformidad entre los pobladores: en parcelas contiguas a la zona de desembarque se observa que el lirio extraído y acumulado ha comenzado a esparcirse junto con densas capas de lodo contaminado sobre tierras de cultivo.
Productores locales advierten que la disposición directa de estos sedimentos sobre los campos agrícolas, sin procesos de compostaje ni secado biológico controlado, representa un riesgo sanitario que no resuelve el problema de fondo, sino que traslada los focos de infección, olores fétidos y criaderos de insectos directamente a las áreas de siembra.

































